Certificado de Construcción Sostenible: guía completa para entender qué es y cómo obtenerlo
La industria de la arquitectura y la ingeniería se encuentra en un punto de inflexión donde la excelencia técnica ya no se mide solo por la estética o la funcionalidad, sino por el desempeño ambiental. En un entorno donde la descarbonización es un imperativo, validar la sostenibilidad de un proyecto ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un requisito estructural. ¿Cómo podemos garantizar que un edificio no solo cumple con la normativa, sino que lidera el cambio hacia un futuro net-zero? La respuesta reside en los sistemas de certificación, herramientas rigurosas que auditan el impacto de nuestras construcciones desde el diseño hasta su demolición.
El certificado de construcción sostenible: mucho más que un sello
Un certificado de construcción sostenible es un sistema de evaluación voluntario que mide el comportamiento ambiental, social y económico de un edificio. A diferencia de las normativas básicas, sellos como LEED, BREEAM, VERDE o DGNB establecen una hoja de ruta hacia la excelencia, evaluando aspectos que van desde la eficiencia energética y la gestión del agua hasta la selección de materiales y la calidad del aire interior. Obtener uno de estos distintivos no sólo valida el compromiso ambiental del promotor, sino que incrementa el valor del activo y reduce sus costes operativos a largo plazo.
Para lograr estos estándares, es fundamental comprender la naturaleza de los materiales base. Conocer los fundamentos sobre cómo hacer hormigón permite a los ingenieros prescribir mezclas optimizadas que reduzcan la huella de carbono incorporada sin sacrificar resistencia, un criterio esencial en las certificaciones actuales.
Principales sistemas de certificación de construcción sostenible en España
En el mercado actual coexisten varias metodologías, cada una con su enfoque particular:
LEED (*Leadership in Energy and Environmental Design*)
De origen estadounidense, es el sistema más reconocido globalmente. Se centra en el rendimiento del edificio, otorgando créditos en categorías como "Energía y Atmósfera" o "Materiales y Recursos". Proyectos icónicos en Madrid, como la Torre de Cristal, han apostado por este sello para validar su eficiencia.
BREEAM (*Building Research Establishment Environmental Assessment Methodology*)
Líder en Europa, destaca por su adaptación a la normativa local y su énfasis en la gestión y la salud.
VERDE
Desarrollado por el GBCe, se alinea estrechamente con la normativa española y la biohabitabilidad.
DGNB
El sistema alemán que pone el foco en la sostenibilidad integral, incluyendo el análisis de costes del ciclo de vida, lo que encaja con la visión de largo plazo en la edificación no residencial.
Materiales innovadores: el motor de la certificación
La elección de los materiales es determinante para alcanzar las puntuaciones más altas. Las certificaciones premian el uso de productos con Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) y bajo contenido en carbono. Aquí es donde la innovación de Holcim marca la diferencia. Soluciones como el hormigón ECOPact, que ofrece una reducción de CO₂ de al menos el 30 % frente a hormigones estándar, o la gama de cementos ECOPlanet, son habilitadores directos para sumar créditos en los apartados de sostenibilidad de materiales.
Además de la estructura, los acabados y la envolvente juegan un papel crucial.
La correcta aplicación de productos auxiliares, como un cemento cola de altas prestaciones, asegura la durabilidad de los revestimientos y contribuye a la calidad del ambiente interior, un factor vigilado de cerca por sellos como WELL, LEED y BREEAM. Holcim acompaña estos productos con la documentación técnica necesaria para facilitar la labor del prescriptor.
Rehabilitación y obra nueva: ejemplos de vanguardia
La aplicación de estos criterios se hace tangible en proyectos emblemáticos que han redefinido el skyline de nuestras ciudades. La Torre Espacio (actual Torre Emperador Castellana) marcó un hito al ser el primer edificio de oficinas en España en recibir el certificado "GVE" del Sistema de Gestión de Valor de Edificación, otorgado por AENOR con la calificación más alta, AAA.. En su ejecución, el uso de hormigones de alta resistencia de la gama de hormigón Agilia de Holcim fue clave para lograr la fluidez y acabados requeridos en su compleja estructura.
Otro ejemplo notable es la rehabilitación de las Torres Colón. Este proyecto, que persigue ser un Edificio de Consumo de Energía Casi Nulo (ECCN), ha utilizado hormigón ligero para la estructura de las torres, una solución técnica que reduce cargas estructurales mientras mantiene las prestaciones mecánicas. Este enfoque de "construir sobre lo construido" se alinea perfectamente con los principios de economía circular que promueve Holcim a través de su plataforma tecnológica ECOCycle®, diseñada para reciclar materiales de demolición y reintroducirlos en el ciclo constructivo.
Para cualquier proyecto, ya sea de rehabilitación o nueva planta, realizar una estimación precisa de los materiales es vital para evitar desperdicios. Contar con una guía para calcular metros cuadrados ayuda a optimizar los pedidos y reducir el impacto del transporte, sumando puntos en la gestión eficiente de recursos.
Holcim: socio integral en el camino al net-zero
La obtención de un certificado de construcción sostenible no es el fin, sino el medio para garantizar un entorno construido resiliente. Holcim no solo ofrece materiales; se posiciona como un socio integral que acompaña a arquitectos e ingenieros en todo el proceso.
Como una de las primeras empresas del sector con objetivos net-zero para 2050 validados por la Science Based Targets initiative (SBTi), Holcim aporta la solvencia técnica y la transparencia que exigen las certificaciones más estrictas. Desde hormigones arquitectónicos como Artevia, ideales para proyectos bioclimáticos similares al Colegio Alemán de Madrid, hasta soluciones de aislamiento e industrialización, la compañía ofrece un portafolio diseñado para descarbonizar la construcción.
La gestión responsable de los recursos es la base de esta estrategia. Aplicar la filosofía de las 3Rs en obra, apoyándose en tecnologías como ECOCycle®, permite cerrar el círculo de los materiales y avanzar hacia un futuro positivo para la naturaleza.
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