Entrevistas I SEMINARIO INTERNACIONAL CANTERAS Y BIODIVERSIDAD
– ¿Qué importancia tiene la biodiversidad en la política de la empresa?
Desde el año 2000 que la empresa estableció acuerdos con ONGs internacionales, como WWF o UICN, para ser asesorados en la sostenibilidad del negocio, tomó conciencia de la importancia de la biodiversidad y de la necesidad de incorporar objetivos que ayuden a cambiar la tendencia de declive.
– ¿Qué medidas se llevan a cabo para protegerla?
El primer paso fue hacer un screening entre las más de 1000 canteras distribuidas en el mundo para identificar aquellas sensibles en términos de biodiversidad utilizando herramientas como el IBAT (Integrated Biodiversity Assessment Tool (IBAT) for Business. Se establecieron compromisos de no iniciar actividades extractivas en zonas de Patrimonio de la Humanidad o zonas de la UICN I y III. Se iniciaron planes de gestión de biodiversidad empezando por las más sensibles. Otra cuestión clave ha sido la formación y sensibilización del personal propio que son los que están en el terreno y lideran las actuaciones de biodiversidad.
– ¿Cómo se comunica este compromiso a la sociedad?
Públicamente, a través de las memorias de sostenibilidad. Pero también a través de la participación en congresos y foros especializados como, por ejemplo en España, la iniciativa de empresas y biodiversidad de la Fundación Biodiversidad (IEEB).
– ¿Cómo se materializa este compromiso?
A través de los planes de gestión, se identifican problemas y oportunidades y se establecen prioridades en cada lugar. Unas encaminadas a eliminar o prevenir problemas, como la eliminación de exóticas, por ejemplo. Otras actuaciones van dirigidas a atraer especies singulares, por ejemplo construyendo majanos o pequeñas lagunas intermitentes o introduciendo plantas nutricias.
– ¿Con qué entidades y cómo se colabora para llevarlos a cabo?
Aunque la concienciación general de la empresa se inició con ONGs internacionales, los planes de gestión se están realizando con entidades locales del tercer sector especialistas en conservación (ONGs, universidades, pequeñas empresas). Es la clave del éxito de las actuaciones.
– ¿Cuántos proyectos de restauración ha llevado a cabo la compañía en todo el territorio nacional?
Cada cantera tiene su proyecto de restauración oficial, que es obligado e imprescindible para poder operar y cuenta con garantías económicas para su ejecución. Pero más allá de lo que se establezca en el mismo, los planes de gestión de biodiversidad introducen otras actuaciones complementarias dirigidas, por ejemplo, a recrear hábitats que tengan un especial interés en el espacio local. Así, las canteras se convierten frecuentemente en refugio de muchas especies que han perdido sus hábitats originales. Los espacios mineros a restaurar actúan como un libro en blanco donde reescribir la historia natural. Se pueden replicar las soluciones de la naturaleza, apoyando a la sucesión natural de especies y generando reservas de biodiversidad.
Actualmente estamos implementando actuaciones de biodiversidad en más de 25 espacios mineros, bien en actividad o en rehabilitación y abandono de labores.
– ¿Qué medidas innovadoras se adoptan para llevarlos a cabo? ¿Cómo se accede a ellas?
Las canteras son espacios donde experimentar y aplicar los conocimientos que los expertos conservacionistas extraen de la observación de la naturaleza. Actualmente, en cada sitio se están implementando actuaciones diferentes fruto de la observación o necesidades locales. La empresa tienen medios mecánicos y cierta flexibilidad en el espacio minero para recrear frentes verticales, arenosos o rocosos, que atraigan a especies de aves rupícolas; puede conformar pendientes ligeras y charcas intermitentes; eliminar especies exóticas y sustituirlas por endemismos… Se trata de invertir los medios económicos disponibles para hacer una “restauración al uso” (movimiento de tierras para suavizar pendiente y reforestar con especies de crecimiento rápido) en otras actuaciones centradas en las oportunidades que, para la biodiversidad, ofrece cada espacio.
– ¿Alguna zona geográfica donde se hayan concentrado mayores esfuerzos?
No se trata de zonas geográficas. Es más fácil iniciar un plan de gestión de biodiversidad en las canteras activas, donde el responsable de la cantera va coordinando con los colaboradores las actuaciones a introducir a través de acuerdos de custodia del territorio que incluyen sensibilización y formación ambiental; monitorización de especies; plantaciones experimentales; retirada de exóticas…
Vamos haciendo a medida que detectamos alguna necesidad u oportunidad; según nos encontramos con expertos conservacionistas que se convierten en colaboradores para el diseño y ejecución de las actuaciones.
– ¿Con cuántas especies se ha trabajado?
Hay canteras como la de Yepes donde se identifican y monitorizan casi 400 especies vegetales, siguiendo la sucesión natural, algunas de ellas endemismos interesantes o que están en las listas rojas de la comunidad. Con aves, se han llegado a monitorizar más de 35 especies rupícolas, algunas muy interesantes como el avión zapador, para la que se ha creado una guía de buenas prácticas que guíe a los operarios para la protección y recuperación de la especie.
Siempre trabajamos con conejos, ya que ellos son la base de la cadena trófica de otras especies…
– ¿Qué proyecto de restauración ha supuesto un reto por sus características?
Son más complicados los que el diseño de la cantera se orienta en concentrar la extracción en un mismo sitio, dosificando frentes para el aprovechamiento óptimo del recurso, evitando la ampliación del área extractiva. Este buen diseño, sin embargo, va en contra de liberar espacios finales para la rehabilitación. Por tanto, se han de implementar medidas de mejora de biodiversidad en el entorno inmediato, preparando el espacio para cuando las labores finalicen. También, algunas especies, deciden instalarse en el hueco minero activo, con lo que aparecen oportunidades para gestionar el espacio en convivencia.
– ¿Y uno que haya tenido una gran repercusión en su entorno?
Creo que tanto Yepes_Ciruelos, como el Turó de Montcada son proyectos emblemáticos que se están convirtiendo en verdaderas reservas de biodiversidad, uno en la mesa de Ocaña, intensamente antropizada por cultivos, y otro en una zona periurbana de una gran ciudad como Barcelona.
– ¿Cuántos proyectos de fomento de la biodiversidad se han llevado a cabo en la Comunidad Valenciana desde que la compañía está presente?
Desde hace más de 20 años, las restauraciones de Holcim, y Lafarge anteriormente, en sus canteras son proyectos singulares, fuera de la típica reforestación de pinar o cultivos de explotación agrícola.
En las canteras que la empresa tiene en la Comunidad se cuenta con proyectos muy interesantes, unos en marcha otros en las fases iniciales de análisis y estudio. Porque estos proyectos nacen del conocimiento de cada cantera, su ubicación, su entorno, su historia previa, con el objetivo claro de llegar a ser un marco de gran riqueza de la biodiversidad, abierto a la población y uso social siempre que es posible.
– ¿Cómo se articulan y se desarrollan estos?
No debemos pensar en que todo esto viene “después de acabada la actividad”, más al contrario, va en paralelo con la propia actividad de la cantera. Según el proyecto y diseño de cada una de ellas, se adaptan las labores de restauración y se sincronizan con las de minería.
– ¿Con qué agentes se colabora para llevarlos a cabo?
En este camino no vamos solos, desde el primer momento buscamos a aquellos que saben realmente del entorno natural y su dinamización, y de la mano de la Administración y organizaciones con la que contamos en todo momento. Desde el diseño hasta las acciones ya concretas y posterior seguimiento, trabajamos con expertos, universidades, viveros, empresas y grupos locales.
– ¿Cuál ha supuesto un mayor reto?
Hay canteras, como la de Salt del Llop en Sagunto, suministro fundamental de materia prima a la fábrica de la misma localidad, que por la variabilidad de tipos de caliza, las necesidades de la planta y su configuración de pit en cono invertido, hace que la superficie a restaurar anualmente no parezca mucha, porque está en uso la práctica totalidad del espacio. Pero eso no quiere decir que no se hagan acciones de restauración singulares de fomento de la biodiversidad y su heterogeneidad: la colocación de colmenas de abejas silvestres para el fomento de la polinización, los cortados verticales sin taluzar en frentes antiguos porque los usan las rapaces, los taludes de multiespecies autóctonas para estudio de las necesidades y especies más adecuadas, o las terrazas de cultivos tradicionales, son los principales proyectos en marcha, que se integran como piezas dentro del gran plan de restauración de toda la cantera, que busca ser un espacio que recree los hábitats naturales de este ecosistema antes de los pinares de reforestación que conforman el Monte Romeu y los campos de naranjos anexos, y sea una espacio para el uso y disfrute del pueblo de Sagunto y el Camp de Morvedre. Todo ello lo estamos haciendo guiados por la asociación Asaf, la Universidad de Valencia, Plegadis y Simbiosi, entre otros.
Otro proyecto en el que estamos dando los primeros pasos con mucha ilusión, es la restauración de las antiguas canteras que Asland tenía en la zona de las Hoces del Cabriel, de las cuales se extrajo la caliza para hacer la presa. Aquí vamos a establecer un punto de alimentación de grandes águilas y estudio de ejemplares mediante telemetría GPS en colaboración con el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia…pero, por el momento, no vamos a desvelar más, en el Seminario lo conoceréis junto con el resto de proyectos que desde hace años lleva a cabo la compañía en otras canteras.
– ¿Ha evolucionado el sector minero de cara a la biodiversidad?
Sin duda, pero no lo suficiente. Si lo comparamos con los procedimientos y resultados de hace medio siglo sin duda las actuaciones resultan hoy menos impactantes. Queda mucho para que la extracción de minerales a cielo abierto no sea devastadora para la vida que se desplegaba sobre esos espacios desentrañados. Por obvias razones la totalidad de la comunidad del humus y la vegetal resultan arrasadas. Los animales de cierto tamaño a ellas asociadas pueden conseguir superar el desahucio e instalarse en otros ámbitos. Lo que a menudo crea nuevos problemas.
– ¿Es compatible la minería a cielo abierto y la biodiversidad?
Desde luego que no. Las excavaciones acaban con toda, o la mayor parte, de los soportes biológicos para cualquiera de los representantes de los cinco reinos de la vida que habitaban previamente el lugar. Como al mismo tiempo casi siempre esta actividad conlleva la liberación de metales pesados y otros elementos tóxicos, la afección a la vida es una de las más agresivas que conocemos.
– ¿Y el modelo económico?
Ha impuesto un estilo de producción, consumo, un estilo de vida que atenta incesantemente contra la vida. Las evidencias de las secuelas dañinas y hasta asesinas de esta economía, que por cierto tiene alternativa, son de tal calibre que podemos afirmar que resulta del todo incompatible no solo con la vida y sus procesos, y no menos con la humanidad.
– ¿Es suficiente con la restauración?
Con ser necesaria y, a menudo, satisfactoria la restauración de los terrenos que fueron minas a cielo abierto nunca es suficiente, sobre todo desde el momento en que los grandes procesos de destrucción, como el cambio climático y la pérdida de la multiplicidad vital demandan ya un urgente renunciar a las actividades más contaminantes. Desenterrar materiales o minerales debería quedar muy restringido a lo no reutilizable. Tenemos que incidir mucho sobre la enorme cantidad de materias primas que acaban en la basura y que si fueran recuperadas evitarían la extracción de tantos minerales.
– ¿Está concienciada la población y los poderes públicos?
La población que reside cerca de los proyectos de minas a cielo abierto suele reaccionar con solidaridad hacia sus paisajes y sus herederos. Las movilizaciones sociales suelen ser espectaculares. He vivido y participado en varias de ellas con asistencias memorables e iniciativas muy beligerantes en contra de cualquier actividad minera, prospecciones previas incluidas.
Los poderes públicos quedan lejos de semejante posición. Para empezar la ley de minas debe ser rápida y drásticamente cambiada. A partir de esa iniciativa política debe quedar claro que los impactos ambientales han de ser valorados con rigor. No menos el hecho de que la minería también arrasa los usos tradicionales del territorio. La cultura rural y el poblamiento de tres cuartas partes del país, ambos en serio peligro de extinción, no necesitan más zancadillas.
– ¿Qué papel juegan entidades como Simbiosi en la conservación de la biodiversidad?
Simbiosi es una empresa de comunicación y consultoría ambiental con unos valores conservacionistas bien asentados.
Todos nuestros proyectos tienen que ver con la naturaleza y la conservación. Siempre que comenzamos un nuevo proyecto (publicaciones, itinerarios por la naturaleza, exposiciones divulgativas, actividades al aire libre, proyectos de gestión de hábitats, organización de eventos, etc.) buscamos las herramientas más útiles y eficaces para que el mensaje conservacionista llegue de la manera más clara y directa a nuestro público objetivo.
Pero, además, entidades como Simbiosi, que conversamos y trabajamos con diferentes actores sociales (ONGs, empresas privadas y Administraciones Públicas), debemos tener la capacidad para empatizar con nuestros interlocutores, escuchar sus necesidades e intentar atraerlos hacia una gestión y comunicación más sostenible.
En definitiva, nuestro trabajo se centra en comunicar y difundir, a los diferentes actores sociales, las herramientas y estrategias para un mundo más sostenible, incluso hacia los sectores, a priori, más alejados de la conservación de la biodiversidad.
– A la hora de llevar a cabo proyectos de restauración, ¿puede una compañía minera afrontarlo en solitario?
Un proyecto de restauración de un hábitat degradado por una actividad minera es una acción difícil y compleja.
Una empresa minera que se encargue de la extracción de minerales en una cantera puede llevarlo a cabo en solitario (de hecho, muchas veces ocurre así), pero si se pretende que los resultados sean de calidad y eficaces para la conservación de la biodiversidad, estos proyectos hay que llevarlos a cabo en colaboración con entidades diferentes.
Expertos en flora, fauna, hábitats y especies en peligro, restauración morfológica e incluso en comunicación, deben unirse a los ingenieros de minas, geólogos, etc. De esta manera, con equipos multidisciplinares, se pueden llevar a cabo estrategias adaptadas a los casos concretos y, además, aprovechar la restauración para ir más allá de las meras medidas correctoras y aumentar la biodiversidad de partida antes de la explotación minera.
– ¿Qué importancia tiene la colaboración de los distintos agentes del sector para el éxito de estos proyectos?
La colaboración es clave. Una entidad por sí sola puede llegar a tener los conocimientos y recursos suficientes para poder actuar de manera eficiente y autónoma, pero se hace de vital importancia colaborar y aprender de la mano de los expertos de cada campo, que hagan un verdadero equipo cohesionado y útil para la biodiversidad.
La frase “Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”, resume muy bien la importancia de la colaboración.
– ¿Son compatibles minería y biodiversidad?
La minería a cielo abierto, además de su impacto visual y paisajístico, genera un impacto muy fuerte sobre la biodiversidad y los hábitats naturales en los que se desarrolla. De hecho, destruye los hábitats de la zona de actuación.
Hoy por hoy, necesitamos para nuestro modo de vida los minerales que se extraen de las minas y canteras. Arenas, gravas, hierro o cemento para nuestras casas u obras civiles (carreteras, puentes, vías de tren, etc.). Para fabricar un televisor o un ordenador necesitamos más de 35 minerales distintos. Y la nueva revolución tecnológica, la cuarta revolución industrial, ligada a las nuevas tecnologías (energías renovables, vehículos inteligentes, nuevos ordenadores más potentes y rápidos, etc.) se basa en la explotación de minerales para, por ejemplo, baterías más duraderas y potentes. Tampoco hay que olvidar el beneficio socioeconómico que genera la actividad minera materializado en puestos de trabajo directos e indirectos y en una notable actividad económica. La capacidad para administrar la riqueza mineral es un desafío clave para muchos países.
Así que la minería es necesaria, pero hay que insistir, no solo en la restauración de los espacios naturales durante o una vez acabada la explotación minera, sino aprovechar la oportunidad de generar nuevas oportunidades que impliquen un nuevo motor de cambio para la riqueza natural.
Por lo tanto, la minería es una actividad que causa gran impacto sobre la biodiversidad, pero ya que es una actividad inherente a nuestro modelo económico, debemos buscar las estrategias de convivencia y para poder visualizar una cantera como una oportunidad para aumentar la biodiversidad y favorecer a las especies y hábitats más amenazados, desde todos los puntos de vista.
– ¿Qué mensaje le daría al sector minero para que aprecie la protección y el fomento de la biodiversidad como un valor y no como una penalización a su actividad?
En sus manos está dejar un mundo mejor que el que tenemos. El sector minero tiene las capacidades técnicas y económicas para, con la ayuda de entidades conservacionistas y gestores del territorio, poder ayudar en la recuperación de especies y hábitats en peligro y aumentar la biodiversidad de nuestro entorno.
La minería del futuro, al igual que la mayoría de nuestras actividades económicas, tendrá que ser sostenible o no será.
La biodiversidad debe ser la base de nuestro desarrollo económico y social. Todos debemos contribuir a su conservación y fomento, y no cabe duda de que sectores como el minero tienen más responsabilidad que el resto por su elevado impacto ambiental y por el beneficio obtenido, pero también, por sus capacidades y herramientas para demostrar que el desarrollo económico no debe estar reñido a la sostenibilidad.
El modelo de trabajo colaborativo que se propone o hacia el que debería encaminarse la gestión de las explotaciones mineras impulsa de igual manera, tanto la conservación y mejora de la biodiversidad, como la convivencia y relaciones sociales entre actores tradicionalmente enfrentados. Es necesario poner en valor los intereses comunes de estos actores y facilitar el trabajo conjunto por todas las partes interesadas.
-¿Qué papel juega el sector minero en la conservación de la biodiversidad?
La minería es una actividad que genera impactos en el medio natural. La ley les obliga a restaurar. Y tienen una gran oportunidad para cumplir la norma: pueden asesorarse bien y emplear esos recursos en pro de la mejora y la implementación de los procesos naturales de los lugares afectados por la actividad.
Por cierto, hay veces que las alteraciones sobre el medio original se habían producido antes de llegar la minería. Por ejemplo, las labores agrícolas que muy a menudo las preceden. Es importante recalcar que hay que acabar con los obsoletos e improcedentes rellenos, como métodos de restauración de huecos mineros.
– ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la actividad minera en el impacto sobre su entorno?
Impactos tiene. Negativos, las afecciones al medio. Positivos, la creación de actividad económica. Es muy importante empezar a valorar el papel que juega la minería en el enorme problema que supone el abandono de las zonas rurales. Este conlleva mucha pérdida de biodiversidad.
– ¿Cómo pueden llegar a ser compatibles el desarrollo económico y la protección de la biodiversidad?
No pueden llegar a ser compatibles, son compatibles. Hay sitio para todos y para todo. La importante es conciliar ambos intereses y ser generosos el uno con el otro.
– Han colaborado con Holcim en algunos proyectos de conservación, ¿qué balance hace de esta cooperación? Desde hace 20 años hemos colaborado con Holcim en más de 30 proyectos. Los resultados han sido inmensamente positivos para la biodiversidad. Han supuesto la mejora de las zonas en las que se han llevado a cabo trabajos de restauración. Con estos se ha creado una ingente cantidad de empleo verde.
– ¿Cuáles han sido las más destacables por su características, la innovación empleada o los retos que ha supuesto?
La puesta en marcha de un equipo multidisciplinar formado por expertos naturalistas, ambientólogos, biólogos, ingenieros de minas, geólogos…, un equipo muy importante que está consiguiendo grandes y replicables logros.
– ¿Qué labor hace SEO/BirdLife por la conservación de la biodiversidad?
Para SEO/BirdLife la biodiversidad lo es todo. Aunque centramos nuestro trabajo en las aves siempre buscamos que nuestras acciones mejoren la biodiversidad. Para ello desarrollamos multitud de tareas dentro de un gran abanico de programas. Desde ciencia ciudadana – lo que nos permite conocer mediante el esfuerzo y compromiso de un importante número de voluntarios las tendencias de las poblaciones de aves en los diferentes momentos del ciclo anual -, trabajo directo sobre la conservación de las especies de aves, biodiversidad urbana, mares, aguas, educación ambiental, cambio climático, custodia del territorio, gobernanza ambiental, conservación de espacios, delitos ambientales, y un largo etcétera. En la página de internet www.seo.org se encuentra toda la información.
– ¿Cree que el impacto de la actividad extractiva sobre la biodiversidad ha evolucionado en los últimos años? ¿Positivamente?
El impacto sigue siendo el mismo. El conocimiento, la tecnología y la sensibilidad de algunas empresas es lo que ha evolucionado. A pesar de ello falta un ingrediente muy importante y es la Administración. SEO/BirdLife considera que hace falta ya una revisión de la actual Ley de Minas, de 1973, pero además reclama una Ley de protección del subsuelo y de los recursos geológicos. El subsuelo no está protegido por una normativa marco que regule la explotación de yacimientos minerales de forma ordenada, sostenible y respetuosa con la naturaleza. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de un informe elaborado por SEO/BirdLife presentado hace un año.
– Háblenos de este impacto.
Los proyectos deben evaluarse caso a caso pero desde luego es obvio que la destrucción del hábitat es el principal impacto que produce la actividad extractiva. Precisamente esta destrucción del hábitat es la principal amenaza que sufren las aves. Cada proyecto debe someterse a un procedimiento de evaluación de impacto ambiental que dará lugar a una Declaración de Impacto Ambiental donde, si es favorable, se deben indicar los condicionantes que desarrollar para que el proyecto minimice al máximo sus impactos. Aquellos impactos que no puedan ser paliados deberán compensarse. La compensación es la última solución y no debe contemplarse sin antes aplicar de forma adecuada el procedimiento. Además, cada operación deberá tener aprobado un plan de restauración como indica el Real Decreto 975/2009.
De la misma forma, la restauración es una herramienta muy atractiva a la vez que útil y que parece la solución definitiva pero cabe recordar la imposibilidad de reconstruir un ecosistema degradado por encima de una determinada intensidad por lo que nunca se debe sustituir a la conservación por la restauración.
– ¿Están las empresas concienciadas sobre la necesidad de llevar a cabo proyectos de restauración que minimicen sus efectos? ¿Y la sociedad?
Con el transcurso del tiempo, las empresas han ido poco a poco comprendiendo los importantes impactos que conlleva el desarrollo de su actividad. Como se comentaba, cada operación debe tener un plan de restauración que debe ser revisado y que las empresas deberían preocuparse por su implementación y porque fuera lo más adecuado posible intentando mejorar la zona de trabajo hasta el punto de dejarlo mejor de lo que estaba antes del inicio del trabajo extractivo. Por ello, desde SEO/BirdLife abogamos porque las empresas apuesten decididamente por la colaboración con entidades que puedan aportar su experiencia.
Existe un desconocimiento por parte de la sociedad de las obligaciones de restauración. Esto es algo que siempre ha ido en contra del sector. Los impactos de la actividad extractiva son claramente visibles a diferencia de los que causan otros sectores que incluso pueden tener nombres más amigables pero que no por ello dejan de producir impactos. Por ello, las empresas deben hacer más hincapié en realizar importantes restauraciones que muestren a la sociedad que es una herramienta que puede ser una solución a estos graves impactos.
– ¿Qué experiencias han tenido con empresas mineras?
Desde SEO/BirdLife tenemos diferentes convenios y compromisos con diferentes empresas o conjuntos de ellas. Participamos activamente, como socio de BirdLife International, en los proyectos que se encuentran dentro de estos convenios. Al final se ha comprobado que estas colaboraciones son necesarias para el desarrollo de estas actividades y el mantenimiento de la biodiversidad y que los beneficios son ampliamente favorables en ambos sentidos.
Somos plenamente conscientes de la importancia y oportunidades de la restauración de los espacios degradados lo que no quiere decir que degrademos teniendo en cuenta que contamos con la herramienta de la restauración. No podemos olvidar que la restauración no siempre es una solución ya que revertir la situación puede no ser siempre posible desde el punto de vista de los ecosistemas aparte de los siempre presentes condicionantes económicos.
– Cuéntenos alguna colaboración destacada
En la actualidad SEO/BirdLife, dentro del convenio establecido por BirdLife International, está realizando colaboraciones exitosas. Por poner un ejemplo podría destacar la desarrollada en la planta de Torrelavega del grupo Solvay. Una vez concluida la explotación, se puso en marcha el plan de acción para la remodelación geomorfológica y el incremento de la biodiversidad en la Cantera de Cuchía cuyo objetivo general es conservar e incrementar su biodiversidad.
De la misma forma, en 2016, SEO/BirdLife y ANEFA firmaron un convenio con el objetivo principal el desarrollo de actividades relacionadas con la restauración o rehabilitación ambiental y mejora de la biodiversidad en sus explotaciones además del intercambio de información y colaboración mutua.
– ¿Cuál es la postura de la Comisión Europea respecto al impacto que provoca la actividad minera sobre la biodiversidad?
La extracción de minerales tiene inevitablemente un impacto sobre el suelo en el que se realiza y por tanto puede causar daños a los hábitats naturales y una perturbación grave de los ecosistemas. Si bien las actividades extractivas no están directamente excluidas de la red natura 2000, el tipo y grado del impacto que pueden causar dependen de una variedad de factores (tamaño del proyecto, duración, metodología/tecnología empleada, sensibilidad de la zona donde se va a realizar) y, por tanto, deben ser determinados caso por caso. Además, es fundamental aplicar todas las herramientas a disposición para garantizar que estas actividades se desarrollen con respeto pleno de las necesidades y limitaciones ambientales.
– ¿Qué medidas se están aplicando en este sentido?
El buen diseño de los proyectos puede contribuir a reducir el impacto ambiental sobre los lugares. Prevenir y mitigar los impactos en origen resulta fundamental para minimizar o incluso suprimir los impactos negativos de un proyecto.
Un instrumento de gran utilidad para la toma de decisiones relativas a las actividades extractivas es una adecuada planificación estratégica. Permite identificar las zonas y alternativas más adecuadas desde el punto de vista ambiental en una etapa muy precoz del proceso de toma de decisiones.
En el caso de Natura 2000, la superposición de los mapas de recursos minerales sobre los mapas de lugares Natura 2000 puede contribuir a identificar posibles zonas de conflicto y a prevenir desarrollos futuros en estas zonas, siempre que resulte factible.
Habitualmente la prevención y la reducción de los impactos pueden lograrse eligiendo una ubicación alternativa y más adecuada y seleccionando técnicas y momentos que eviten daños a las zonas más delicadas.
Además, la correcta y completa aplicación de la normativa europea en materia de medio ambiente y biodiversidad, así como el procedimiento de evaluación adecuada de las repercusiones caso por caso previsto en la Directiva Hábitats permite tomar decisiones bien informadas y justificadas sobre la autorización de un determinado proyecto extractivo que pueda tener efectos significativos sobre la Red Natura 2000.
El documento de “Directrices para el desarrollo de actividades extractivas no energéticas en la Red natura 2000” publicado por la Comisión Europea ofrece aclaraciones y ejemplos sobre cómo garantizar que las actividades extractivas se ajusten a los requisitos de las Directivas de la Naturaleza.
– ¿Están las empresas que conforman la industria extractiva concienciadas sobre la necesidad de minimizar su impacto?
A lo largo de las últimas décadas, la industria extractiva europea ha hecho notables esfuerzos por mejorar su sostenibilidad ambiental. Por ejemplo, en lo que se refiere a la reducción de emisión es de CO2, con el fomento de las mejores técnicas disponibles, o la integración de la biodiversidad en sus actividades y la restauración de áreas abandonadas.
Varias empresas han adoptado declaraciones relativas a la política de biodiversidad en el marco de su estrategia global de responsabilidad social empresarial. Algunas incluso elaboran estrategias y planes de acción sobre biodiversidad, que analizan la contribución positiva que la industria puede prestar a la biodiversidad en sus lugares de extracción y garantizan que se tiene en cuenta esa contribución en los planes de explotación.
Pero aún existe un amplio margen para seguir avanzando hacia una mayor sostenibilidad ambiental en el sector. Una mejora de la eficiencia de los procesos extractivos puede contribuir notablemente a reducir la generación de residuos y de emisiones, así como la reutilización y el reciclado de materiales, lo que es especialmente relevante si tenemos en cuenta que el sector extractivo es responsable de casi una tercera parte de los residuos generados en la UE.
– ¿Son los proyectos de restauración una herramienta suficiente?
Los proyectos de rehabilitación de canteras y minas constituyen en la actualidad una práctica común en toda Europa y se utilizan cada vez en mayor medida para mejorar los hábitats y la biodiversidad durante la ejecución de los proyectos y al final de su ciclo de vida.
Cuando la restauración se lleva a cabo durante la extracción de una manera integrada, su contribución puede resultar importante para la mitigación de efectos adversos de la actividad, dependiendo de los hábitats y las especies de que se trate. En el caso de que los resultados no se consigan en muchos años después del inicio de las operaciones mineras, no resultaría posible contemplar la rehabilitación como una contribución a la mitigación de los efectos del proyecto en el contexto de la evaluación adecuada de la Directiva Hábitats.
La restauración o creación de hábitats pueden ofrecer notorios beneficios de conservación, siempre que sean del tipo y de la calidad adecuada y se encuentren en ubicaciones adecuadas. Para garantizar la gestión satisfactoria del valor de la biodiversidad en los lugares de extracción y sus proximidades, resulta necesaria la gestión activa y flexible a lo largo de la vida de la mina o cantera, desde la exploración inicial hasta el cierre.
La industria ENE emprende en ocasiones voluntariamente acciones para mejorar el estado de conservación de las especies y tipos de hábitats relevantes. Las compensaciones de biodiversidad pueden ofrecer una oportunidad para mejorar los hábitats y las poblaciones de especies. De igual modo, existe un potencial considerable para invertir la fragmentación de hábitats y mejorar la conectividad funcional mediante la restauración de hábitats en ubicaciones adecuadas.
– ¿Qué opina de la colaboración entre distintos agentes para llevar a cabo estos proyectos?
Una buena cooperación entre las autoridades competentes y las partes interesadas resulta fundamental para una correcta comprensión y aplicación de las disposiciones de las Directivas sobre hábitats y sobre aves que sean relevantes para el desarrollo de actividades extractivas no energéticas.
Las asociaciones entre una empresa ENE y distintas instituciones educativas e investigadoras, ONG y la sociedad civil pueden resultar muy eficaces a fin de realizar una evaluación adecuada. También resulta útil establecer una buena cooperación entre los promotores de proyectos, los organismos medioambientales y las ONG para evaluar las medidas de mitigación (y las necesidades de compensación, cuando sean necesarias). El establecimiento de asociaciones con las organizaciones adecuadas puede ayudar a todas las partes a comprender los asuntos importantes y a acometer su gestión.
– ¿Cómo ve el futuro próximo del binomio actividad minera-conservación de la biodiversidad?
El futuro de la actividad minera pasa por el desarrollo de buenas prácticas en los proyectos, en materia de planificación, diseño e implantación para una adecuada integración de las políticas protección de naturaleza y de biodiversidad en el sector.
