¿Qué es la huella material y cómo afecta al impacto ambiental de los edificios?

La huella material cuantifica toda la materia prima extraída para hacer posible un edificio, desde los minerales y áridos hasta los combustibles fósiles empleados en su transformación y transporte.

No se limita a lo que vemos incorporado en la obra, sino que incluye la llamada “mochila ecológica”: los materiales removidos que no llegan a formar parte del producto final. En un contexto europeo donde la construcción concentra cerca de la mitad de la extracción de recursos vírgenes, entender qué es la huella material resulta clave para avanzar hacia una edificación no residencial y residencial verdaderamente sostenible, especialmente cuando se adoptan enfoques de economía circular como los que impulsa Holcim.

¿Qué es la huella material y en qué se diferencia de la huella de carbono?

Desde un punto de vista técnico, la huella material y la huella de carbono responden a lógicas complementarias pero distintas. La huella de carbono mide las emisiones de gases de efecto invernadero expresadas en toneladas de CO₂ equivalente, y está directamente vinculada al cambio climático. La huella material, en cambio, se expresa en toneladas de recursos extraídos y pone el foco en el agotamiento de materias primas, la alteración del territorio y la generación de residuos.

Esta distinción es crítica en arquitectura e ingeniería. Un edificio puede alcanzar una excelente calificación energética y, aun así, haber requerido grandes cantidades de materiales para lograrlo, aumentando la presión sobre los ecosistemas. Por ello, la sostenibilidad real exige equilibrar ambas variables desde la fase de diseño. Este enfoque integral es el que impulsa el marco europeo Level(s), adoptado progresivamente en España y alineado con el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental del CTE.

Level(s) y la medición de la huella material en edificios

El marco Level(s) introduce indicadores específicos para evaluar el uso eficiente de los recursos a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio. El indicador 2.1, conocido como hoja de ruta de los materiales, permite inventariar la masa total de los materiales empleados y su vida útil prevista, desde el diseño conceptual hasta la fase “as-built”.

Este análisis facilita identificar los principales “puntos calientes” de la huella material. En edificios en altura o grandes complejos corporativos, la estructura de hormigón y acero suele concentrar la mayor parte del impacto. Optimizar estos elementos es, por tanto, una de las palancas más eficaces para reducir la presión material. En este contexto, la optimización estructural exige el uso de soluciones de hormigón de alta prestación, que permiten diseñar secciones más eficientes y construir mejor con menos material. Esta estrategia, clave para reducir el carbono embebido y la presión material, se ha aplicado en proyectos de rehabilitación de edificios emblemáticos de Madrid. Por ejemplo, en la Torre Espacio (Torre Emperador Castellana), el uso de la gama Agilia fue esencial para la ejecución de su compleja estructura en altura, mientras que en la rehabilitación de las Torres Colón y el Hotel Mandarin Oriental Ritz se emplearon hormigones ligeros estructurales y autocompactantes, respectivamente, para reforzar y modernizar sus estructuras sin comprometer la carga. Estos casos de éxito están recogidos en la selección de edificios icónicos de Holcim aquí.

Desmaterialización y diseño estructural eficiente

La desmaterialización no implica renunciar a prestaciones, sino alcanzarlas con menos recursos. El uso de hormigones de altas y ultra altas prestaciones permite ejecutar pilares más esbeltos, losas de menor canto y cimentaciones optimizadas. A ello se suma el diseño paramétrico y la fabricación aditiva, como la impresión 3D con morteros específicos, que deposita el material solo donde es estructuralmente necesario. Holcim ha demostrado este enfoque con la primera oficina impresa en 3D de España, donde la optimización geométrica y el uso de morteros específicos como Tector Print han permitido reducir de forma notable el consumo de materiales.

Economía circular y reducción de la huella material

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Muestra de materiales naturales en laboratorio para analizar la huella material en edificios y su impacto ambiental en el ciclo de vida constructivo.

La procedencia del material es tan importante como su cantidad. Sustituir recursos vírgenes por materiales reciclados reduce de forma directa la huella material. En esta línea, la plataforma tecnológica ECOCycle® de Holcim permite reciclar hasta el 100 % de los materiales minerales procedentes de la demolición y reincorporarlos a nuevos hormigones y cementos, transformando los residuos urbanos en recursos para la ciudad. Esta lógica de minería urbana resulta especialmente relevante en procesos de rehabilitación y reconstrucción sostenible de los edificios más icónicos de España.

Construir progreso con una visión net-zero

Reducir la huella material es inseparable de la descarbonización. Holcim es la primera empresa de su sector con objetivos net-zero para 2030 y 2050 validados por la Science Based Targets initiative, abarcando operaciones y cadena de valor. Soluciones como ECOPact, hormigón de bajas emisiones de carbono, o ECOPlanet, cemento con al menos un 30 % menos de CO₂ frente al estándar, permiten avanzar en sostenibilidad sin alterar los procesos constructivos habituales.

Más allá de los materiales, en Holcim contamos con las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) en toda nuestra gama de soluciones. Estas DAPs de Holcim son herramientas esenciales que permiten a arquitectos e ingenieros acceder a una información muy valiosa y refuerza nuestro compromiso con una edificación sostenible y responsable con el medio ambiente.

Fuentes:

- Comisión Europea – Level(s): el marco común de la UE de indicadores básicos de sostenibilidad para edificios residenciales y de oficinas 

- Código Técnico de la Edificación (CTE)