Carbono Embebido vs. Operativo: La ecuación oculta de la Construcción Sostenible

Durante décadas, la arquitectura y la ingeniería han centrado sus esfuerzos de sostenibilidad en reducir la factura energética de los edificios. El aislamiento térmico, la iluminación LED y los sistemas de climatización eficientes han dominado la conversación. Sin embargo, mientras perfeccionábamos el consumo durante la vida útil del edificio, pasábamos por alto una realidad ineludible que precede al corte de cinta inaugural: el impacto ambiental de fabricar, transportar y ensamblar la propia estructura.

Hoy sabemos que la eficiencia energética ya no es suficiente. El análisis del ciclo de vida (ACV) nos revela que el carbono embebido —las emisiones asociadas a la producción y fin de vida de los materiales— representará más del 50 % de las emisiones acumuladas del sector de la edificación durante los próximos 30 años. Ignorar esta cifra equivale a resolver solo la mitad de la ecuación climática.

La Dualidad del Carbono: Entendiendo el impacto total

Para abordar la construcción sostenible con el rigor técnico necesario, debemos distinguir y gestionar dos tipos de emisiones que, aunque diferentes en su origen, son acumulativas en la atmósfera.

El carbono operativo se refiere a las emisiones de CO₂ generadas por el consumo de energía del edificio en funcionamiento (calefacción, refrigeración, iluminación). Gracias a la descarbonización de la red eléctrica y a normativas como el Código Técnico de la Edificación (CTE), estas emisiones tienden a disminuir gradualmente.

Por el contrario, el carbono embebido es un coste ambiental "inicial" y fijo. Se emite principalmente durante la extracción de materias primas y la fabricación de productos (fases A1-A3 del ACV). A diferencia del operativo, no se puede reducir una vez que el hormigón ha fraguado o el acero se ha colocado. Por ello, limitar este impacto desde la fase de diseño es tan urgente como reducir el consumo energético posterior.

Hito H6: La Descarbonización de Materiales como Imperativo

La Hoja de Ruta para la Descarbonización de la Edificación en España, impulsada por GBCe en el marco del proyecto #BuildingLife, establece una serie de metas claras para alcanzar la neutralidad climática en 2050. Entre ellas, el Hito H6 marca un punto de inflexión: la descarbonización de los materiales y productos de construcción.

Este hito exige que los fabricantes y prescriptores prioricemos materiales con una baja huella de carbono verificada. Ya no basta con que un material sea duradero; debe demostrar, mediante Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que su proceso de fabricación ha minimizado las emisiones de CO₂.

Estrategias de reducción en proyectos emblemáticos

Analizar estructuras complejas nos ayuda a entender la magnitud del desafío. Pensemos en los edificios más altos de España como Torre Espacio (Torre Emperador Castellana) en Madrid. En edificios de esta altura (230 metros), la estructura de hormigón armado es masiva para soportar las cargas verticales y horizontales. Si este proyecto se ejecutara hoy bajo los criterios del Hito H6, la elección del hormigón sería la decisión más crítica para reducir su huella de carbono embebido, mucho más que la elección de sus sistemas de climatización.

Del mismo modo, en obras donde la estructura queda vista, como el Nuevo Colegio Alemán de Madrid, el material cumple una doble función: estructural y estética. Aquí, el uso de soluciones avanzadas no solo responde a criterios de diseño, sino que actúa como una estrategia pasiva de inercia térmica, equilibrando el carbono embebido con ahorros en el carbono operativo futuro.

Soluciones Tangibles: ECOPact y ECOPlanet

La respuesta de la industria ante el reto del carbono embebido es la innovación en la formulación de los materiales más utilizados. Holcim lidera esta transición con soluciones diseñadas específicamente para cumplir con los objetivos net-zero. 

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Infraestructura sobre río con transporte de cemento sostenible ECOPlanet, ejemplo de reducción de carbono embebido en construcción sostenible frente al carbono operativo.

Hormigón bajo en carbono

La gama ECOPact representa la evolución del hormigón convencional. Gracias a un diseño de mezcla optimizado y al uso de componentes descarbonizados, ofrece una reducción de emisiones de CO₂ de entre el 30 % y el 70 % en comparación con los hormigones diseñados con cemento de tipo I.

Para un ingeniero, lo fundamental es que ECOPact mantiene las mismas prestaciones mecánicas y de trabajabilidad. Esto permite su prescripción en cualquier tipología, desde cimentaciones profundas hasta las losas de un edificio de gran altura, reduciendo drásticamente la huella de carbono inicial de la obra sin comprometer la seguridad estructural ni los plazos de ejecución.

Cemento circular y descarbonizado

El cemento es el ingrediente clave. El cemento sostenible ECOPlanet incorpora materias primas alternativas, como arcilla calcinada y residuos de construcción y demolición reciclados, logrando reducciones de CO₂ superiores al 30 % e incluso alcanzando el 70 % en ciertas aplicaciones.

Estas soluciones no son futuristas; son la herramienta actual para cumplir con el Hito H6. Al utilizar soluciones ECOPlanet en la elaboración de morteros o prefabricados, se actúa directamente sobre la fase de producción (A1-A3), que es donde se concentra la mayor carga de carbono embebido de un proyecto.

Holcim: Socio Integral en la Descarbonización

La transición hacia una edificación no residencial y residencial sostenible requiere más que productos aislados; exige una visión integral del proceso constructivo. Holcim no solo suministra materiales, sino que acompaña a arquitectos e ingenieros en la consecución de sus objetivos medioambientales.

  • Compromiso net-zero: Holcim es una de las primeras empresas del mundo en establecer objetivos net-zero para 2050, validados por la Science Based Targets initiative (SBTi), abarcando tanto sus operaciones como su cadena de valor.
  • Economía Circular: A través de la plataforma de tecnología circular ECOCycle®, Holcim recicla materiales de demolición para reintroducirlos en el ciclo productivo, reduciendo la extracción de recursos naturales y el carbono asociado.
  • Soluciones de alto rendimiento: Además de la reducción de CO₂, soluciones como el hormigón autocompactante Agilia mejoran la eficiencia en obra, reduciendo el ruido y el consumo energético durante la puesta en servicio, o los morteros Tector, que aseguran la durabilidad y el aislamiento de la envolvente.

El futuro de la construcción pasa, inevitablemente, por equilibrar la balanza entre carbono embebido y operativo. Con soluciones como ECOPact y ECOPlanet, el sector tiene hoy la capacidad de construir los iconos del mañana con la responsabilidad que el planeta exige hoy.

Fuentes:

- GBCE- Hoja de ruta para la descarbonización de la edificación