Urbanismo sostenible: cómo diseñar ciudades que respetan el medio ambiente y mejoran la calidad de vida
La reconfiguración del paradigma urbano se ha convertido en una prioridad ineludible ante la emergencia climática actual. Las ciudades, responsables de una gran parte de las emisiones globales, deben transformarse en ecosistemas eficientes donde la ingeniería y la arquitectura trabajen en simbiosis con la naturaleza. No se trata únicamente de construir edificios, sino de tejer una red de infraestructuras que garantice el bienestar de los ciudadanos y la salud del planeta. Este enfoque integral es lo que define el urbanismo sostenible, un modelo que trasciende la estética para centrarse en el desempeño ambiental, la eficiencia energética y la equidad social.
Principios del urbanismo sostenible y la regeneración urbana
El diseño de las ciudades del futuro exige abandonar el modelo lineal de "extraer, usar y tirar" para abrazar una economía circular regenerativa. En este contexto, los edificios dejan de ser consumidores pasivos de energía para convertirse en nodos activos de sostenibilidad. La clave reside en la planificación inteligente y en el uso de materiales que permitan reducir la huella de carbono desde la fase de proyecto.
La descarbonización del entorno construido es el gran desafío técnico de nuestra era. Para abordarlo, es fundamental integrar estrategias que abarquen todo el ciclo de vida de la edificación, desde la extracción de materias primas hasta la demolición y el reciclaje.
Conceptos como la "minería urbana", que permite reintroducir materiales de demolición en la cadena de valor mediante tecnologías como ECOCycle®, son esenciales para reducir la presión sobre los recursos naturales y minimizar los residuos enviados a vertedero. Esta visión circular se alinea con los objetivos de empresas que lideran la transición hacia el net-zero, validando sus metas con la Science Based Targets initiative (SBTi) y demostrando que es posible construir más con menos.
Materiales avanzados para una edificación eficiente
La elección de los materiales determina la resiliencia y el impacto ambiental de cualquier proyecto de edificación no residencial o residencial. La innovación tecnológica ha permitido desarrollar soluciones como ECOPact, una gama de hormigones que reduce significativamente el carbono embebido sin comprometer su resistencia ni la durabilidad. Estos avances permiten a ingenieros y arquitectos cumplir con los estándares más exigentes de certificaciones como LEED o BREEAM, asegurando que las estructuras no solo sean funcionales, sino también climáticamente responsables.
La sostenibilidad también implica eficiencia en la fase de uso. El aislamiento térmico juega un papel crucial en la reducción de la demanda energética. Soluciones como los morteros para aislamiento por el exterior (SATE) de la gama Tector, permiten mejorar el confort térmico y acústico, reduciendo drásticamente las emisiones operativas de los edificios.
Densidad y altura: Retos de ingeniería en la ciudad compacta
La ciudad compacta es, por definición, más sostenible que la ciudad dispersa, ya que optimiza el uso del suelo y reduce las necesidades de transporte privado. Sin embargo, la construcción en altura presenta desafíos estructurales únicos. Proyectos emblemáticos de rehabilitación en Madrid, como la Torre Espacio (Torre Emperador Castellana) o la Torre Titania (construida tras el incendio del Windsor), demuestran cómo la ingeniería de vanguardia puede aliarse con la sostenibilidad.
En la Torre Titania, por ejemplo, el uso de hormigones autocompactantes de la gama Agilia facilitó la ejecución de elementos complejos y refuerzos estructurales, garantizando una puesta en obra rápida y segura en pleno centro financiero. De igual forma, la rehabilitación de edificios históricos como el Hotel Mandarin Oriental Ritz ha requerido materiales innovadores como el hormigón autocompactante Agilia Ligero y autonivelante Agilia Suelo C, que han contribuido a modernizar la estructura respetando su historia.
Gestión del agua y renaturalización del espacio urbano
El urbanismo sostenible también debe responder a la gestión del agua y la mitigación del efecto isla de calor. La impermeabilización excesiva de las ciudades provoca inundaciones y aumenta la temperatura urbana. Soluciones de pavimentos permeables como Hydromedia permiten que el agua de lluvia se infiltre en el terreno, recargando los acuíferos y reduciendo la carga sobre el alcantarillado.
Un ejemplo destacado de esta aplicación es el aparcamiento de IKEA en Alcorcón, donde se pavimentaron 39.500 m² con hormigón drenante. Esta intervención no solo eliminó el riesgo de charcos y mejoró la seguridad de los usuarios, sino que contribuyó a mitigar las altas temperaturas en una gran superficie comercial, alineando la funcionalidad de la infraestructura con el respeto al ciclo natural del agua.
Holcim: Socio integral en la construcción sostenible
La transición hacia ciudades más sostenibles requiere una colaboración estrecha en toda la cadena de valor. Holcim no solo actúa como suministrador de materiales, sino que acompaña todo el proceso constructivo con un enfoque técnico y sostenible. Desde la cimentación hasta los acabados, ofrece soluciones integrales:
- Estructura: Hormigones bajos en carbono ECOPact y cementos ECOPlanet para una descarbonización efectiva.
- Envolvente y acabados: Gama de mortero Tector para aislamiento, rehabilitación de fachadas y morteros técnicos que aseguran la eficiencia energética y la durabilidad estética.
- Puesta en obra: Hormigones autocompactantes Agilia que mejoran la ergonomía en obra y la calidad de los acabados vistos.
- Exterior: Hydromedia y decorativos Artevia para integrar el urbanismo en el paisaje.
A través de la innovación constante y un compromiso firme con la sostenibilidad validado científicamente, Holcim impulsa la construcción de un entorno urbano que no solo consume menos recursos, sino que genera valor para la sociedad y el medio ambiente.
Fuentes:
- Greenpeace: Decálogo de compromisos ambientales.
- The International EPD® System: Declaraciones Ambientales de Producto (DAP/EPD) para la validación de impacto ambiental.
